A partir de la década de los ochenta ya existía, en algunas ONG de Bolivia, una tendencia a coordinar sus actividades y compartir sus experiencias: NINA puede entenderse como el producto de esa voluntad. El programa NINA surge en 1989 como programa de formación y capacitación para dirigentes campesinos/as indígenas originarios, con la finalidad de que estos/as adquieran poder de negociación –tanto respecto del gobierno como de otras instituciones- y también para que puedan formular propuestas tácticas y estratégicas de reivindicación social, económica y política; se trata de promover el desarrollo propio en base a los principios de reciprocidad, solidaridad, redistribución e intercambio.