La Paz, 9 Dic (Erbol) – El historiador de nacionalidad chilena, Cástulo Martínez, sostuvo anoche en una entrevista en la televisión local que la toma de Antofagasta en 1879 no fue producto de una guerra, por el contrario, se trató de una invasión que tiene secuelas hasta el día de hoy.
Martínez, autor de los libros “Mar Boliviano”, “Chile el Depredador” y “Las Aguas del Silala”, es conocido como un defensor de la causa marítima boliviana y así lo muestra en las páginas de los textos que debieron ser publicados en Bolivia, a pesar de su deseo de editarlos en Chile, donde los “propietarios de las casas editoras se han negado sistemáticamente” a poner sus libros en vitrina.
“Lo de Antofagasta no fue una guerra; fue una invasión. No fue como producto de un guerra declarada, por el contrario, fue consecuencia de una invasión que tiene consecuencias hasta la fecha. Fueron los intereses de un empresa privada los que determinaron ese movimiento y desde ese día se mantienen allí”, sostuvo Martínez en entrevista de la Red Uno.
El historiador, que llegó a La Paz invitado por una universidad para tomar parte del foro internacional “En Defensa de Las Aguas del Silala”, a cumplirse la próxima semana, explicó que la idea inicial de su tarea fue “demostrar que Bolivia nunca tuvo una salida al mar con soberanía”, puntualizando que había trabajado con esa visión durante largo tiempo hasta encontrarse con la realidad de los hechos.
“Yo quería demostrar que Bolivia estaba errada, que nunca tuvo una salida al mar, pero la misma historia me demostró que estaba equivocado”, sostuvo en parte del diálogo, para comentar de forma posterior que este es un tema controlado en Chile, al extremo de existir una autocensura y puso como ejemplo el momento en el cual un editor le dijo que no podía publicar sus libros sin esperar de forma posterior algunas consecuencias para él y sus familias.
“Yo estaba convencido que lo aprendido en la escuela en la primaria y la secundaria era la verdad y eso es lo que se enseña en Chile”, puntualizó el historiador quien además dijo que son pocas las personas que en su país están del lado de la verdad; “en todo caso son historiadores” y encuentra complicado que la opinión pública chilena cambie dramáticamente su forma de pensar, anticipando que llevará un tiempo más.
Respecto a las aguas del Silala, Martínez fue explicito al mencionar que Chile hasta 1964 le debía a Bolivia 44 millones de dólares, según lo que cita una empresa encargada de hacer los estudios, apunte que se puede encontrar en el libro.
“Pienso que con el tema del Silala Boliviana tiene un buen argumento como para negociar frente a Chile. Mientras Chile tenga lo que necesita será difícil que entre a una negociación; pero, si no tienen algo que necesitan, estarán obligados a negociar”, dijo Martínez cerca al final de le entrevista televisiva subrayando que estas declaraciones no gustarán en Chile y provocarán muchas críticas hacia su persona.
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