La Paz, 26 Nov (Erbol).- Felipa Ajhuacho, muestra orgullosa las joyas fabricadas, su sonrisa se amplía al saber que la certificación “Hecho a mano” de IBNORCA le permitirá mejorar sus ingresos y soñar con una pronta exportación de sus creaciones.
Esta madre de cuatro hijos desde joven sufrió violencia familiar; su paso por el Centro de Capacitación y Desarrollo de la Mujer y la Familia (CECADEM) le permitió descubrir sus habilidades como orfebre y emprender una unidad productiva que le permitió independizarse.
Desde 1991 este centro trabaja con mujeres en situación de pobreza y maltrato, la orfebrería es un pretexto para otorgarles una formación integral que les devuelva la confianza en sí mismas
A la fecha el centro cuenta con más de 380 mujeres capacitadas, formación de 12 unidades productivas entre las que se destacan Molly, La Dama de las Cadenas, y otras que debido a la alta calificación en el trabajo manual, recibieron la certificación “Hecho a Mano”.
CECADEM produce anualmente entre 1.500 a 2.000 piezas de joyería en plata 950, una ley optima para la exportación, que integraron dos importantes colecciones de joyas donde se distinguen anillos, aretes, pendientes, finamente decorados con topacio, zafiro y esmeraldas.
La mujeres alteñas tienen un gran potencial en sus manos, una muestra de ello son sus creaciones, fortaleza que fue complementada con el diseño de joyas en computadora, ejecutados a través de programas especializados.
CECADEM encontró en la orfebrería una alianza estratégica que produce cambios, además del desarrollo integral de la mujer boliviana.
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