El Mandatario y su Ministro de la Presidencia aseguran que la agencia estadounidense incurrió en corrupción, intromisión, soborno, chantaje, intimidación e injerencia en los últimos 20 años.
El presidente Evo Morales denunció ayer que la Agencia Estadounidense Antidrogas (DEA) encubrió al narcotráfico en Bolivia, y quiere demostrárselo, si se lo permite, al presidente electo de ese país, Barack Obama.
Ayer por la mañana, el presidente Morales, en la Academia de Policías; y por la tarde su ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, denunciaron irregularidades en la actuación de la DEA en más de 20 años.
Morales suspendió indefinidamente a la agencia estadounidense. Quintana dijo que su expulsión se evalúa.
“Lo peor es que la DEA no luchaba contra el narcotráfico, sino lo fomentaba”. “Afirmar que con su suspensión aumentarán los cultivos de coca y la cocaína es falso, directa o indirectamente protegía el narcotráfico”, señaló Morales en dos partes de su discurso en una entrega de equipamiento policial en La Paz.
Quintana citó a dos ex jefes policiales y un militar, que en la década de los 90 coincidieron en pedir su salida y denunciaron actos de soborno, intimidación, chantaje e injerencia.
El Mandatario y su colaborador también se refirieron al caso Huanchaca, en 1986, cuando un grupo de narcos mató en una pista clandestina al científico Noel Kempff y dos de sus ayudantes. 10 días después se produjo el asesinato del diputado Edmundo Salazar, quien presentó un informe en el que denunció que la DEA encubrió operaciones del narcotráfico que ocurrieron los años 70 en el país para financiar a los Contras en Centroamérica.
“Esas fábricas grandes en Santa Cruz estaban bajo la protección de la DEA de EEUU”, puntualizó Morales.
Quintana señaló que en 1995 “por las narices” de la DEA se pasaron cuatro toneladas de droga en el caso “Narcoavión”. El Presidente deslizó: “No es que no sabían, sí sabían que algunos ministros, y sus secretarias estaban implicados en el tema”.
Ambos señalaron que el 2003 la DEA ordenó a la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), durante los últimos días del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y los primeros de Carlos Mesa, una investigación sobre las cuentas bancarias de los entonces diputados Evo Morales, Antonio Peredo, y los dirigentes masistas David Choquehuanca, Marcel Quezada, Iván Iporre, Iván Morales, además de las ONG Rayo de sol y Unitas. “El señor Ramiro Rivas Montealegre (ex director de la UIF) debe responderle al país qué agentes de la DEA y funcionarios del Gobierno de Sánchez de Lozada y Mesa lo obligaron a hacer una investigación ilegal”, cuestionó el Ministro de la Presidencia.
Rivas respondió: “Nunca hice nada ilegal. Le pediría al señor Quintana que abramos esas carpetas, y demuestre que ahí hay algo que confirme que soy el autor de esas investigaciones. Mi teléfono es 71267737, esperaré las 24 horas su llamada”.
Entonces el presidente Morales, casi al final de su discurso, lanzó la propuesta al nuevo Gobierno de EEUU. “Ojalá, de verdad, el presidente electo Barack Obama pueda conocer estos documentos. Aquí no estamos simplemente acusando ni desprestigiando (a ese país). Pero también quiero decir la verdad.
Rada apoya a la Policía
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, en ocasión de la entrega de dos vehículos antidisturbios, 32 motocicletas, un lote de máscaras antigás y manillas a la Policía de La Paz, aclaró que en la nueva Constitución se garantiza el respeto a la integridad de la institución verde olivo.
“Hay competencias privativas del Estado incorporadas en la nueva Constitución y no están sujetas a ningún tipo de desconcentración, entre éstas la Policía Nacional”, señaló Rada en respuesta a los rumores de que los municipios asumirán el control de Tránsito.
Acotó que en el nuevo texto existen competencias privativas, intransferibles, no pueden ser sujetas de ningún tipo de desconcentración y entre éstas está la institución verde olivo con todas su funciones establecidas en la Ley Orgánica de la Policía y su régimen constitucional. El comandante de la Policía, Miguel Gemio, aseguró que no se dará la desconcentración de Tránsito a favor de los gobiernos municipales.
Acusaciones
Estas son seis de las denuncias, según el Ministro de la Presidencia.
Huanchaca
1986. El diputado Edmundo Salazar, quien denunció que una década antes la DEA conocía actividad del narcotráfico para financiar a los Contras, fue asesinado 10 días después del científico Noel Kempff.
Snowcamp
1991. En el operativo Snowcamp, protagonizado por militares de EEUU en Santa Ana de Yacuma, hubo abusos, prepotencia y violación de derechos humanos. El jefe de las FFAA, Jorge Moreira Rojas, pidió la expulsión de la DEA.
Narcoavión
1995. En las narices de la DEA salió un avión del aeropuerto de El Alto, con un cargamento de cuatro toneladas de droga. La agencia y la FELCN se culparon mutuamente. Años después, EEUU hizo callar al Gobierno de Sánchez de Lozada.
Injerencia
1995. El director de la FELCN, Simón Sejas Tordoya, denunció ante una comisión del Congreso que el chantaje, el soborno y la intimidación eran el trabajo permanente de la DEA en su supuesta lucha contra las drogas en el país.
Intromisión
1995. René López Leytón, director de la FELCN, denunció que la agencia estadounidense interfería en esa dependencia, como también en el Ministerio de Gobierno y en la Cancillería. Esa denuncia está registrada además en una entrevista con el periódico Presencia.
Investigación
2003. La Unidad de Investigaciones Financieras realizó para la DEA una investigación de las cuentas bancarias de los diputados Evo Morales, Antonio Peredo, sin respetar su inmunidad, y de otros dirigentes ligados al MAS. |