Los bolivianos residentes en España agotan hoy las últimas horas del plazo para inscribirse en el censo y poder participar en las elecciones presidenciales.
El proceso de empadronamiento electoral termina con filas de ciudadanos bolivianos residentes en España que desean inscribirse.
Los comicios son los primeros en los que los bolivianos pueden votar desde el extranjero, independientemente de su situación legal en el lugar de residencia.
Los ciudadanos tienen hoy como límite para tomarse una fotografía y registrar sus 10 huellas digitales y su firma, como parte del Padrón Electoral Biométrico.
Luisa Forns-Samso, auxiliar electoral en los siete centros de Madrid, señaló que esperan cumplir la meta de empadronar al 20 por ciento de los 260.000 bolivianos que viven en España, aunque sólo la tercera parte lo hace de forma legal.
En España podrán apuntarse un total de 38.000 electores, en virtud de lo que establece la ley electoral.
Fuentes diplomáticas explicaron también que España cumplirá el objetivo y empadronará el cupo completo.
También confirmaron que decenas de bolivianos están llegando a Madrid para inscribirse en el censo en distintos autobuses procedentes de la sureña región de Andalucía.
Los que se registren en los lugares de atención instalados en las ciudades españolas de Madrid, Barcelona y Valencia formarán parte del tope de 6 por ciento del padrón adjudicado por la Corte Nacional Electoral de Bolivia (CNE) a los residentes en el exterior.
"En comparación a otros países latinoamericanos es un padrón sumamente importante, que ha supuesto mucho esfuerzo. En Bolivia había mucha incertidumbre si se podía llegar a cumplir esta meta, no sólo en el exterior sino también allá", afirmó.
Forns-Samso indicó que la respuesta de los bolivianos ha sido positiva, sobre todo por la preocupación de ser multados en Bolivia, porque la ley establece el voto como obligatorio, pese a que la convocatoria al registro es voluntaria, según una circular del CNE.
Explicó que el proceso "no ha sido constante" y que, pese a que al principio tenían que traer "a la gente de la mano", en los últimos fines de semana ha llegado a haber en algún centro de inscripción "hasta mil personas" cuando la capacidad de atención es de un máximo de 400 ó 500.
El auxiliar electoral de Madrid señaló que otras dificultades fueron la falta de una mejor organización, por ser la primera ocasión en que esto se realiza, así como la limitación en los horarios, pues algunos centros están instalados en las Oficinas de Apoyo al Migrante del Ayuntamiento madrileño.
Dijo que ha habido personas que, sobre todo en los fines de semana, llegaban a la hora de cierre para ganar un lugar en la fila para el día siguiente o amanecían allí.
Ciudadanos bolivianos consultados manifestaron su molestia por la capacidad de atención limitada, como Brígida Rafael Cruz, que afirmó hacer cola todos los días de esta semana.
"A las seis de la mañana me vengo, a veces a las cinco, y atienden hasta 60 personas en todos los lados, ¿Cómo quieren que hagamos los papeles? preguntó.
Algunos, como Jazmani, consideraron que debería alargarse el plazo, mientras que una mujer de nombre María Mercedes, que dice haber venido tres días seguidos, opinó que podrían usarse nuevas tecnologías.
EFE |