(Nota de Prensa Fundación Solón. Lunes 6 de octubre de 2006). Desde el pasado miércoles 1 y hasta el viernes 10 de octubre la sala de exposiciones de la Casa Museo Walter Solón Romero acoge una exposición de fotografías que fueron tomadas por agentes de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) durante la dictadura militar argentina, cuyas cámaras dispararon, marcaron, persiguieron y sentenciaron a militantes políticos, sociales y gremiales.
El público nacional e internacional puede apreciar esta exposición en horarios de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:30 en la avenida Ecuador Nº 2519. Las colecciones fotográficas, como Perseguidas; Latinoamérica Unida; Visita; Resistencia, entre otras series fotográficas, donde se muestran por ejemplo el seguimiento que se hace a las madres de la Plaza de Mayo o los jóvenes que van a visitar al Gral. Juan Domingo Perón a su residencia de Gaspar Campos.
Esta muestra fotográfica forma parte del programa elaborado por los organizadores del Seminario Internacional contra el Racismo, que se realizó en nuestro país los días 29 y 30 de septiembre bajo los auspicios del Viceministerio de Justicia y Derechos Humanos, la Cancillería de la República Argentina, la ASOFAMD y la Fundación Solón.
La exhibición de fotografías titulada “Fotos robadas”, significa en la jerga de los fotógrafos aquellas que se toman “de trampa”, con el tele, sin que el fotografiado se dé cuenta. Estas prácticas fueron establecidas por la inteligencia estatal dedicada a capturar y a poner en foco los rostros, los cuerpos, los andares, las pertenencias, los lugares, las vidas de miles de hombres y mujeres durante bastante tiempo.
Al respecto, Rodolfo Mattarollo, activista y consultor de la secretaría de Derechos Humanos de la Argentina, mencionó que los trabajos de la memoria, la búsqueda de la verdad y la justicia, por un lado miran hacia el pasado, pero su otra dimensión está abierta hacia el futuro que se quiere construir; son condiciones necesarias para la edificación de un mundo más justo y más humano, basado en el respeto a la dignidad humana.
El seminario internacional sobre impunidad, organizado por la Fundación Solón en coordinación con la ASOFAMD y la Cancillería Argentina, a través de su Embajada en nuestro país, aportó una valiosa base para la discusión y el futuro debate sobre cómo lograr la paz y la reconciliación entre el Estado y las víctimas de las violaciones a los derechos humanos, más allá de las sanciones a los responsables de estos delitos.
Se llegó a la conclusión de que no habrá paz ni reconciliación si no se llega a conocer la verdad y prevalezca la justicia en todos los casos denunciados, porque sin ello sigue habiendo impunidad, considerando que los derechos humanos son iguales en todos los Estados, y pueden ser seguidos y sancionados de acuerdo a los niveles de la comisión de estos delitos.
Se recordó que los Estados son responsables de proteger y garantizar los derechos humanos de las personas, en el marco de los convenios internacionales, pero que puede ser también éste el que viole los derechos humanos, por acción u omisión. En consecuencia, si el Estado boliviano no sigue un debido proceso para solucionar las atrocidades cometidas en Pando, estaría igualmente cometiendo este delito. Por eso, los panelistas asistentes al evento, recomendaron a las autoridades gubernamentales su obligación de llevar adelante un proceso de investigación de manera contundente, de lo contrario estos hechos se irán repitiendo.
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