Mansilla: Bush puso en marcha un operativo para descarrilar el proyecto
de cambio en Bolivia
Erbol
25-09-08
México, D.F., 25 Sep (Erbol).- Hoy se sabe, gracias a la desclasificación de archivos secretos
de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y del departamento de
Estado, que el embajador estadunidense en Bolivia de finales de los años 60 y principios de los
70, Douglas Henderson, orquestó el respaldo a los generales de Santa Cruz en el golpe de
Estado de Hugo Banzer, en 1971, mediante la intervención de grupos armados ilegales.
Era el mismo diplomático que en 1967 reportó el asesinato del Che Guevara, un hecho que
conocía muy bien, pues él mismo había coordinado la participación de una docena de boinas
verdes del ejército de su país en la cacería del guerrillero.
Jorge Mansilla, embajador de Bolivia en México, en una entrevista con La Jornada de la capital
azteca, sostiene que no será necesario esperar a que dentro de 25 años se desclasifiquen
nuevos documentos secretos en Washington o Langley para saber que durante el mandato de
George W. Bush se puso en marcha un operativo para descarrilar el proyecto de cambio en
Bolivia, que preside Evo Morales. Y que el embajador Philip Goldberg jugó un papel en este
complot. "Hoy mismo podemos mirar las evidencias que tenemos a la mano".
Enumera algunas de ellas:
En marzo de 2006 es detenido el ciudadano estadunidense Tristán Jay Armero, responsable de
haber hecho estallar una carga de dinamita en un hotel de La Paz. Hubo dos muertos.
En junio de ese año, es arrestada en el aeropuerto de La Paz Donna Thi, otra ciudadana
estadunidense, procedente de Miami en una aerolínea de Estados Unidos. Pretendía ingresar
con un paquete de 500 municiones calibre 45, que había registrado como "queso". La esperaba
en la terminal la esposa del agregado militar de la embajada de su país, coronel James
Campbell. El propio embajador (hoy expulsado) Goldberg intervino en defensa de la
contrabandista, alegando que las municiones eran para fines "deportivos". Las autoridades
bolivianas no aceptaron ese argumento.
Abril 2007. Se descubre que la empresa estadunidense Casals & Associates, asentada en
Santa Cruz de la Sierra, transfirió 13.3 millones de dólares a organizaciones opositoras de ese
departamento. Pocos meses después se registra un atentado dinamitero contra la residencia
de médicos cubanos en Santa Cruz. En ese periodo ocurre también una explosión en el
consulado boliviano en Caracas.
Una investigación de la abogada venezolana-estadunidense Eva Golinger revela la
transferencia de 120 millones de dólares de la Agencia Estadunidense para el Desarrollo
Internacional y la National Endowment for Democracy –de 2005 a 2008– a supuestos proyectos
de desarrollo social "contra el narcotráfico", repartidos entre grupos estudiantiles, periodistas y
medios de comunicación, partidos políticos anti-Evo y empresarios. Los "proyectos sociales" se
enfocan a actividades de sabotaje contra el proceso de la Asamblea Constituyente, mediante
manifestaciones autonómicas, confrontaciones violentas, campañas de descrédito contra el
movimiento indígena y las propuestas del Movimiento al Socialismo (MAS), paros y bloqueos "cívicos", así como llamados a derrocar al presidente Morales.
Desde entonces, más de 80 mil jóvenes se integran a la Unión Juvenil Cruceñista que, según
denuncias, recibe armas trasegadas ilegalmente desde la frontera con Argentina.
Antes y después de las consultas autonómicas que organizaron los prefectos de los
departamentos de la Media Luna (Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija), más Cochabamba y
Chuquisaca, se documentan las frecuentes reuniones de Goldberg con autoridades,
empresarios y "líderes cívicos" secesionistas. También hay "encuentros secretos", aunque no
tanto, pues pueden ser consultados en Youtube, antes del referendo al que se sometió el
gobierno de Morales, el pasado 10 de agosto. En ese lapso ocurren los asaltos violentos de
grupos "civilistas", siempre bien dotados de petardos y gases lacrimógenos, coordinados por
los prefectos y los alcaldes opositores, en contra de indígenas afectos al gobierno de Evo en
Santa Cruz (11 de enero, dos muertos), Sucre (24 de mayo, centenares de indígenas
golpeados, escupidos y humillados) y Cobija (13 de septiembre, 18 muertos, entre ellos un
niño).
En este último episodio se confirmó que los grupos armados que emboscaron a los normalistas
y campesinos se trasladaban en vehículos oficiales de la prefectura. El prefecto Leopoldo
Fernández, interlocutor frecuente del embajador Goldberg, es acusado de homicidio.
"Para derrocarlo tendrían que matarlo"
"El golpe civil, como le llama el presidente, está en marcha. Sólo que para derrocar a Evo,
primero tendrán que matarlo", sentencia el embajador Mansilla.
El diplomático, quien vivió en carne propia dos golpes de Estado anteriores, reconoce algunos
paralelismos entre el modelo de golpe que se puso en marcha en 1971 y el actual clima de
tensión en Bolivia. Una similitud –señala– es el protagonismo de la embajada de Estados
Unidos. Otra coincidencia entre aquel golpe militar y el "golpe civil", conjurado por el momento,
es el chantaje del movimiento separatista, ahora extendido a toda la región de la llamada Media
Luna.
"Pero entre 1971 y 2008 hay diferencias sustanciales", apunta Mansilla. "Juan José Torres
estaba solo. Había empezado la avanzada fascista; los experimentos populistas y liberales de
Juan Velasco Alvarado, en Perú, y Héctor Cámpora, en Argentina, habían terminado
violentamente. En Brasil y Paraguay ya se había instaurado una dictadura castrense. Caerían
uno a uno los ensayos democráticos del Cono Sur: Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay. No había
espacio, ya no digamos para un proyecto de izquierda, ni siquiera para los nacionalistas".
Para el proyecto popular de Evo Morales, las condiciones internacionales son menos
asfixiantes: "los gobiernos progresistas, el eje de los malos, según Bush, están creciendo.
Venezuela, Chile, Argentina, Brasil, Ecuador, Paraguay, Cuba, Nicaragua, Honduras,
Guatemala... todos respaldan a Bolivia".
–El apoyo más reciente fue el de los presidentes sudamericanos en la reciente cumbre de la
Unión de Naciones Sudamericanas, en Santiago.
–Y el más significativo, porque con el voto de confianza a Evo Morales se están curando en
salud. Hay que tomar en cuenta que es la primera organización política regional en la que no
están representados ni Estados Unidos ni Canadá. Es la primera victoria en contra de la OEA
(Organización de Estados Americanos).
Otra condición distinta al ambiente golpista de los años 70 –precisa– es que "el sistema del
imperialismo está en fase de decadencia. A Bush le queda un mes y medio más en la Casa
Blanca. Y no sé si Obama o McCain quieran repetir el ridículo de Bush en Iraq antes de voltear
a ver a América Latina.
"Por el momento, el riesgo de un golpe contra el gobierno del MAS se ha conjurado. Pero lo
van a seguir intentando. Van sobre Bolivia. Estamos en su plan."
–¿Cuenta con la lealtad de las fuerzas armadas? ¿Qué le hace estar seguro de que los
militares no van a optar por la vía del golpe, como hicieron tantas veces en el siglo XX?
–No lo van a hacer. En primer lugar, porque saben que los golpistas de hoy sí son capaces de
desgarrar Bolivia. Y en segundo lugar, porque hoy los oficiales jóvenes de las fuerzas armadas
tienen otra mentalidad. Al llegar a la presidencia, Evo tuvo el acierto de descabezar a dos
generaciones de generales y oficiales. Muchos de ellos participaron en golpes anteriores, se
identificaron con gobiernos golpistas. Los mandó a retiro y dio las riendas, ni siquiera a los
coroneles, a los capitanes, a quienes involucra en la defensa del gas. Ellos han sido los
garantes en el rescate del gas, la minería, los ferrocarriles, las fundidoras, las
telecomunicaciones. Es decir, hoy día, el peligro de un golpe de Estado no viene por el lado del
ejército boliviano, por primera vez. Además, está el tema de la Renta Dignidad. Sus padres se
benefician con los 25 dólares asignados como pensión a todos los mayores de 60 años; 700
mil bolivianos lo reciben. Los separatistas quieren quedarse con la totalidad del Impuesto
Directo a los Hidrocarburos, que es el recurso de donde sale esta pensión. La base de nuestro
ejército es pobre e indígena.
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