A casi 29 años de la dictadura del 80, llegó ayer a Bolivia el ex ministro de interior Luis Arce Gómez, sorpresivamente deportado desde Estados Unidos para cumplir una pena por genocidio, traición a la patria y otros delitos graves.
Deportado desde Estados Unidos, el ex ministro del Interior, clave de una cruenta dictadura de la década de 1980, Luis Arce Gómez llegó ayer jueves en la madrugada a La Paz y fue inmediatamente trasladado a Chonchocoro, cárcel de máxima seguridad, en el frío altiplano paceño.
Arce Gómez, de 71 años, fue recluido poco después de las 7:00 horas en la cárcel de Chonchocoro, donde compartirá con Luis García Meza una condena de 30 años.
La deportación del ex coronel de ejército Arce Gómez fue dictada el miércoles por la jueza de Inmigración del Estado de Miami, Denise Slavin. Llega al país tras cumplir en Estados Unidos, la mitad de una condena de 30 años por narcotráfico y tras un año de intenso trámite del gobierno de Evo Morales, para su extradición.
En Bolivia fue declarado rebelde y contumaz a la ley y condenado en ausencia a 30 años de cárcel por graves violaciones a los derechos humanos, alzamiento armado, organización e integración de grupos irregulares, delitos contra la libertad de prensa, asesinato y genocidio.
El ex ministro, que una vez recomendó por cadena de radio y televisión a sus adversarios "caminar con el testamento bajo el brazo", llegó al aeropuerto de El Alto la madrugada de este jueves e inmediatamente fue trasladado al penal de máxima seguridad.
Arce Gómez fue entregado en la misma pista a las autoridades bolivianas por agentes que lo custodiaron desde Miami.
Puntal de la dictadura
El ex ministro de la dictadura militar que se implantó en Bolivia en 1980, a la cabeza de Luis García Meza, también preso en Chonchocoro, fue el brazo operativo del golpe de Estado del 17 de julio de 1980, que terminó con la presidencia de Lidia Gueiler Tejada, en un operativo de facto en el que los paramilitares intervinieron la sede de la Central Obrera Boliviana (COB), secuestraron y asesinaron al líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz y a otros dirigentes sindicales.
"Debido a presiones de la embajada estadounidense, el coronel fue destituido, aunque no por eso dejó las esferas del poder. Sólo años después, ya restituida la democracia en 1982, se lo apresó y el 11 de septiembre de 1989 fue entregado al Gobierno de EEUU (por cargos de narcotráfico) porque los gobernantes de entonces decían no creer en la justicia boliviana.
El ex presidente Jaime Paz Zamora esgrimió sin regodeos que se trataba de una "decisión política" la entrega de Arce Gómez a la justicia de EEUU. El otrora poderoso "ministro de la cocaína" fue montado en un avión en pantalones cortos y pantuflas, tal como fue capturado en una hacienda en Santa Cruz, mientras participaba de una parrillada".
Condenado en EEUU
Arce Gómez pasó los últimos 20 años en Estados Unidos, donde cumplió una condena por narcotráfico y trató inútilmente de evitar su deportación a Bolivia, donde la Corte Suprema lo condenó en 1993 junto con García Meza y otros 43 miembros de una dictadura de 13 meses a la que se responsabilizó por decenas de asesinatos políticos y delitos económicos.
Ahora Goni
La llegada del ex ministro del Interior de la dictadura de Luis García Meza alentó al gobierno de Evo Morales a renovar su pedido de extradición, también desde Estados Unidos, del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, para que enfrente un juicio por genocidio y delitos económicos.
"Siento que no hay una razón legal internacional para evitar la extradición de Gonzalo Sánchez de Lozada y eso demuestra la llegada de Luis Arce Gómez" al país, enfatizó el Jefe de Estado según APG.
Morales saludó la decisión de la justicia norteamericana "porque sabemos que la defensa de Luis Arce Gómez ha pedido muchas veces un asilo político en Estados Unidos y, con semejante trayectoria, pues no ha podido conseguirlo y, por eso, está acá y quisiera que la justicia norteamericana sea para todos, no solamente para bolivianos sino algunos que practicaron el terrorismo acabando con la vida de muchas personas y muchos seres humanos", afirmó el Mandatario.
El Gobernante boliviano insistió en que Sánchez de Lozada, acusado por la matanza de 67 bolivianos durante una represión militar policial entre setiembre y octubre de 2003 y que tras su derrocamiento huyó a Estados Unidos, debería correr la misma suerte de Arce Gómez.
"Algunos mandatarios que se escapan a Estados Unidos y que todavía cuesta extraditarlos o se escapan a Perú, pues todo esto tiene que ser juzgado, de verdad", remarcó el Jefe de Estado.
Morales fue enfático al señalar que "hoy es un día histórico para los derechos humanos, de mucha importancia para hacer una profunda reflexión sobre las dictaduras".
"Tarde o temprano llega la justicia y tienen que pagar su sanción de acuerdo a lo que ha fallado la Corte Suprema de Justicia", agregó.
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