El alza en los precios de los alimentos y el petróleo serán el foco de las discusiones entre los líderes de los países más industrializados del mundo, quienes están en la isla de Hokkaido, en el norte de Japón, sede de la cumbre anual del Grupo de los ocho (G8) que durará tres días.
La amenaza de una crisis económica global se viene acentuando en las últimas semanas, con fuertes bajas en las principales bolsas de todo el mundo y pronósticos pesimistas emitidos por instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco de Pagos Internacionales (BIS), considerado como el banco central de los bancos centrales.
Tal como señala el enviado especial de la BBC a al cumbre, Rogério Wassermann, la preocupación por la salud de la economía amenaza por dejar en segundo plano el tema del calentamiento global, que fue el escogido por los anfitriones japoneses como prioritario para la cumbre.
"El reciente pedido de los ministros (de energía) del G8 de un aumento de la oferta de petróleo al tiempo que afirman de que una acción inmediata es necesaria para reducir las emisiones de gases es una prueba más de cómo los intereses económicos de corto plazo muchas veces se superponen a las preocupaciones climáticas -y económicas- de largo plazo", le comentó a la BBC Christopher Wright, profesor de política del London School of Economics y director ejecutivo del grupo de investigación del G8 -un equipo académico que le da seguimiento y analiza las actividades del G8-.
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