Ex director de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Carlos Montoya
“Si no actuamos hoy contra la contaminación, la vida de nuestros hijos está en peligro”, aseveró el ex director de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Juan Carlos Montoya, en el seminario “Periodismo Ambiental”, realizado el sábado 26 de julio.
La ex autoridad ambiental habló sobre las causas y efectos de la contaminación en el departamento de Oruro detectando que la minería es uno de los mayores factores que causa un gran impacto ambiental en este territorio.
“Los cambios climáticos, la pérdida de biodiversidad, deforestación, desertificación, escasez de agua, acumulación de residuos sólidos, disminución de la capa de ozono entre otros son los fenómenos causados por hechos naturales, pero en su mayoría son causados por el hombre”, dijo Montoya.
En cuanto a los hechos antrópicos se tienen a la minería, el uso de hidrocarburos, las industrias, uso doméstico y el tema agropecuario.
En el tema de la minería se destacó el proyecto Kori Kollo de la Empresa Minera Inti Raymi S.A. (Emirsa), que inició sus operaciones mineras en 1982, con extracción de oro y plata cuyas operaciones eran a cielo abierto y utilizó cianuro para extraer el mineral, por lo que tuvo conflictos con las comunidades aledañas a las operaciones mineras.
La presencia de esa empresa en Chuquiña de la Provincia Saucarí, según estudios, provocó el incremento de la sedimentación, la liberación de metales pesados, aceleró el proceso de salinización, provoco también el desvío del curso del río, vertió sus residuos líquidos al río, por lo que se pidió una auditoría ambiental desde hace cuatro años, pero hasta el momento no se concretizó.
Asimismo, la Empresa Minera Huanuni, que vierte sus aguas ácidas al río, otra de las empresas es Sinchi Wayra, ubicada en Antequera de la Provincia Poopó, también la Empresa Tiahuanacu, situada en la localidad de Poopó.
Identificó también otros grandes problemas ambientales como la extracción de agua de la Cervecería Boliviana Nacional “Huari”, que al año usa aproximadamente 500 mil metros cúbicos, asegurando que por ese servicio no paga al Estado.
La producción de curtiembres es otro factor de contaminación que en su proceso de operación utiliza ácido sulfúrico, vertiendo sus desechos a los ríos.
Uno de los desastres más grandes que sufrieron algunas comunidades fue el derrame de petróleo de Transredes, con 29 mil barriles de petróleo derramados el 30 de enero de 2000, y la compensación que realizó fue de 7 millones de dólares a los comunarios afectados, pero fueron afectadas un millón de hectáreas.
“Lo que estamos provocando con todos esos hechos y muchos más es la contaminación del agua, suelo, aire, flora y fauna, además de enfermedades de distinta naturaleza, el deterioro del medio ambiente, la migración, la pérdida de ingresos económicos, de la calidad de vida de los seres vivos”, indicó Montoya.
Aseguró que de continuar esas actitudes sin acciones que mitiguen los impactos se incrementará la escasez de alimentos, los residuos sólidos inundarán las ciudades, no habrá agua dulce, la sequías serán aún más frecuentes y la erosión de suelos se incrementará drásticamente, poniendo en riesgo la vida de las generaciones futuras.
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