En Bolivia desde su fundación, es cierto que la historia que por generaciones la han escrito los varones, por ello en la reconstrucción del pasado ha ejercido la cultura del patriarcado (machismo), su influencia excluyente, en nuestros libros de historia la referencia a la mujer fue corta y sin embargo, cuántas y cuán importantes mujeres quedaron olvidadas y condenadas al anonimato.
Sin embargo tenemos claros ejemplos de la participación política y social de la mujer y toma de decisiones de muchas mujeres desde las culturas del incario y la república. Recordemos la admirable valentía de Bartolina Sisa, en las sublevaciones indígenas del siglo XVIII, de Juana Azurduy durante la guerra por la independencia enfrentando al, Ejercito realista.
Durante la República, se han destacado una infinidad de mujeres que han luchado por las reivindicaciones y las libertades políticas, inclusive han ofrendado sus vidas, constituyéndose en mártires, como el caso de Maria Barzola una mujer palliri, que ofrendó su vida el año 1943 enfrentando a las fuerzas represoras durante el Gobierno de Enrique Peñaranda. Otra mujer que merece mención es la poetiza Adela Zamudio y su valioso aporte la cultura.
En los Gobiernos de facto, la impunidad se ha aplicado como política de Estado en contra de un pueblo desarmado, que solo por pensar distinto o pedir pan para sus hijos, tenia que andar con el testamento bajo el brazo como lo fue la advertencia que lanzó en su momento el Ministro temible Luís Arce Gómez, mas conocido como el Ministro de la cocaína. En esta etapa la mas inestable políticamente hablando; las mujeres han jugado un rol importante
ejerciendo una resistencia frontal, fruto de ello han sido víctimas de persecución continúa, tortura, exilio y asesinato.
Un hito a destacar es la huelga de hambre por cuatro mujeres mineras líderizada por Domitila Chungara, que le doblaron el brazo al dictador de aquel entonces Hugo Banzer Suárez, que ante esta medida contundente tuvo que declarar amnistía nacional.
La mujer boliviana a pesar de su participación en los procesos históricos de manera comprometida en la defensa de los derechos humanos y los recursos naturales como reivindicaciones legítimas. Ha sido privada de su derecho a participar en la conformación de los poderes del Estado que tiene ver con la elección de sus representantes y/o autoridades, y por su puesto han sido vetadas del ejercicio del poder público, en sus diferentes niveles.
Recién en la cúspide del siglo XX, específicamente año 1994 con la Ley de Participación Popular, se establecen nuevos derechos y formas de participación social para las mujeres en el espacio público, entre ellos el derecho a organizarse, a participar de la planificación del desarrollo municipal, y la formulación de la Programación Operativa Anual (POA).

Foto: Jonny León
KURMI - Cochabamba
En el municipio de Independencia, situada aproximadamente a 200 kilómetros de Cochabamba, municipio eminentemente rural, la participación de las mujeres se da en el ámbito público estatal, que concierne al Gobierno Local, las mujeres participan desde la formulación de la Programación Operativo Anual (POA), con la finalidad de hacer conocer sus demandas e insertar para su ejecución.
Según la Secretaria General de la Organización de Mujeres Capital Independencia, la compañera Marcelina Apaza, en los últimos cinco años han participado como organización en la priorización de sus demandas, logrando un presupuesto asignado exclusivamente para su sector, el mismo sirvió para la adquisición de máquinas de tejer, lana y tela; como también se ha construido la sede para el funcionamiento del Club de Madres.

Foto: Jonny León
KURMI - Cochabamba
Por otro lado, durante el proceso de la ejecución municipal, no solo participan en la planificación, sino también han generado demanda de información de parte de los miembros del Comité de Vigilancia, además resalta que el Alcalde y el Comité de Vigilancia siempre han actuado con bastante amplitud haciendo participar a su organización manifiesta la dirigenta Marcelina Apaza.
Sin embargo, actualmente la organización de Mujeres Capital Independencia, se encuentra débil, ya que existen discordias entre sus miembras por diversas razones que ha generado en su interior una división que es evidente.
El otro factor para que la organización esté frágil es el hecho de que, no cuentan con fondos económicos para que puedan movilizarse con mayor facilidad, ya que los aportes de cada afiliado en las comunidades son exclusivamente para la organización de los varones. Y finalmente en muchas de las familias todavía las mujeres se encuentran sumidas bajo el mando de sus esposos. En cuanto a representación política el Concejo Municipal de Independencia de los siete con que cuenta, dos son mujeres.
La participación de las ciudadanas mujeres en los asuntos públicos es una condición necesaria para alcanzar la gobernabilidad democrática.
A medida que el ejercicio del poder está más legitimado en la voluntad obtenida a través de un consenso social, mayores son las posibilidades de visualizar las aspiraciones de los diferentes sectores sociales.
Puede decirse que la realización progresiva de los derechos humanos, está en relación directamente proporcional al aumento de la calidad de la participación ciudadana en condiciones de equidad.
Es por ello que, hoy más que nunca la coyuntura actual nos exige que es fundamental fortalecer las capacidades de las mujeres, como un aporte real que nos conduzca hacia un verdadero empoderamiento de las mujeres para el ejercicio de una ciudadanía plena.
Por: Freddy Montaño Rojas
KURMI - COCHABAMBA
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