Ante la proximidad del Referéndum Revocatorio convocado para el 10 de agosto por el
Congreso Na-cional, mediante Ley de la República, como una alternativa legal y
legítima que nos permitiría clarifi-car el verdadero sentir de la mayoría del pueblo
boliviano, mediante una instancia de participación libre y democrática, sin
presiones ni amenazas, los humanistas hacemos pública nuestra posición al respecto:
Sostenemos:
Que el Referéndum Revocatorio es una gran oportunidad democrática para frenar las
aspiraciones divisionistas de grupos de poder económico, resabios de un modelo
neoliberal decadente, que buscan a toda costa frenar el proceso de cambio en
Bolivia.
Que ante tan importante evento, es fundamental fortalecer la unidad de las
corrientes progresistas que apoyamos el proceso de cambio que ha decidido emprender
el pueblo boliviano.
Que es indispensable comprender que el pueblo de Bolivia ha sido, y es, un referente
y una esperanza para otros países, por las características de este proceso de cambio
que busca la justicia y dignidad so-cial, la igualdad de oportunidades para todos,
la recuperación de los RRNN, tierra y territorio y de los servicios básicos
instituidos como derechos humanos, la renuncia a la guerra, entre otros avances y
especialmente, en estos momentos de artificial confrontación de poderes, la
profundización de la de-mocracia real a través de la decisión directa del pueblo
sobre la continuidad o no de este proceso de cambio a través de las urnas. De este
modo, actualmente, van apareciendo en algunos casos y fortale-ciéndose en otros,
diferentes movimientos progresistas que se enca-minan en una dirección común: la
liberación e integración de los pueblos latinoamericanos, no solo mediante el
rechazo de las pretensio-nes de dominio del Imperio Estadounidense en la región,
sino que ahora mediante el ejemplo que signi-fica la lucha no-violenta y
completamente democrática que impulsa que pretenden contribuir a alcanzar la unión
solidaria de la diversidad en nuestro continente.
Que como humanistas, aspiramos a desarrollar procesos revolucionarios no violentos,
de verdadera participación ciudadana y democratización en la toma de decisiones,
teniendo como horizonte una con-vivencia plural y diversa, donde exista igualdad de
derechos y oportunidades para todos.
Que, para lograr estas aspiraciones, es necesario generar, más temprano que tarde,
mecanismos que permitan salir de la injusta exclusión a que han sido sometidos, a lo
largo de la historia republicana, distintos sectores de la población y
particularmente los pueblos indígenas.
Que es urgente ratificar y profundizar el proceso de cambio incluso en la estructura
del gobierno actual, con la inclusión y participación de los movimientos sociales,
como actores protagónicos en la conduc-ción del proceso de cambio.
Que se debe atender a la continuidad del proceso de cambio, profundizando la
simultaneidad de trans-formaciones sociales y personales de los distintos actores de
la política, la economía y del manejo pú-blico del Estado.
Que buena parte de la dirigencia cívica que instiga al divisionismo y al racismo, ha
formado parte de los anteriores gobiernos, mismos que se han caracterizados por el
autoritarismo, la impunidad, la con-centración irrestricta del poder político y
económico y, sobre todo, por una corrupción exacerbada.
Que es necesario que el Estado Boliviano, de señales claras, para sancionar y
condenar en el marco de las leyes vigentes, cualquier tipo de agresión violenta y
racista, protagonizadas por grupos de choque del poder económico, como la denominada "Unión juvenil cruceñista",
Que como humanistas, ratificamos nuestro apoyo a:
• Los procesos de nacionalización e industrialización de los recursos naturales;
• La inclusión social, política y económica de las grandes mayorías indígenas;
• La eliminación de la pobreza;
• La democratización real y participativa de la sociedad;
• La aprobación de la Nueva Constitución Política del Estado, entendiendo que es
un paso sig-nificativo en la dirección del cambio querido por el pueblo boliviano.
Que a su vez contiene una vocación profunda de "Bolivia como un estado
pacifista" que rechaza toda guerra de agresión como instrumento de solución a
los diferendos y conflictos entre estados, marcando así históricamente la
convivencia fraternal entre nuestro país y los pueblos de Latinoamérica.
Declaramos
Nuestro apoyo a la profundización del proceso de cambio en nuestro país, por lo que
expresamos con un SI a la continuidad del presidente Evo Morales.
Sostenemos que los grupos de poder económico en Bolivia, interesados en
desestabilizar al gobierno actual, tienen como expresión a los prefectos de los
departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, por lo que
consideramos que el pueblo debe revocarlos en su mandato, por propiciar el
enfrentamiento y el divisionismo en Bolivia; en tal sentido, nuestra postura es un
NO a estos prefectos.
Finalmente, hacemos un llamado al pueblo de Sucre, especialmente a su ciudad, para
que alce la voz de manera no-violenta y se manifieste en contra del Comité
Interinstitucional que se ha convertido en un instrumento de los grupos de poder
económico del país que buscan a toda costa mantener sus grandes ganancias, la
concentración de grandes extensiones de tierra y otros privilegios, a costa de las
grandes mayorías del pueblo boliviano propiciando la conformación de grupos
fascistas que en base a agresiones violentas y racistas buscan intimidar a la
población . Por tanto, es la oportunidad de la Prefecta electa Sabina Cuellar de
desmarcarse de estos intereses, y retomar el camino del proceso de cambio, para que
nunca más se den manifestaciones de humillación y racismo, que dejan en la
vergüenza a la población de sucre.
No violencia es fuerza
Partido Humanista
Alan Roger Bravo Medrano
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