12 de Junio de 2012, 05:31
Cochabamba - Bolivia.- La organización "Defensa de Niños y Niñas Internacional (DNI)" reveló que al menos 836 adolecentes se encuentran encarcelados por vulnerar normas en el país, según un estudio realizado entre 2010 y 2011, informaron el martes responsables de esa institución.
Según el coordinador Nacional de Justicia Penal Juvenil del DNI, Adrián Piejko, ese diagnóstico cuenta con estadísticas preocupantes, del cual establece que del total de recluidos el 49% cometió crimines como el robo.
"En segundo lugar está el 22% de delitos contra la libertad sexual, el 20% por delitos contra la integridad física, el 6% por delitos de la Ley 1.008 y el 3% de otros", detalló.
Explicó que el diagnóstico incorporó a adolescentes entre 12 y 17 años, entre 9.500 personas que estuvieron recluidas hace un par de gestiones.
Piejko informó que los resultados también establecieron que la reclusión de los adolescentes fue llamativa, porque sus hechos criminales no tienen una pena mayor de 5 años y la justicia nacional establece que sólo debió procederse a su aplicación en un caso extremo.
Por su parte, la directora departamental del DNI en Cochabamba, Nancy Tames, explicó que el estudio elaborado no sólo plantea datos, puesto que propone también un proyecto de ley con soluciones aplicables.
Indicó que una de las iniciativas refuerza, por ejemplo, un precepto del Código Niño, Niña y Adolescente sobre la existencia de un sistema especializado de jueces y fiscales para atender los casos de jóvenes en conflicto con la ley.
Asimismo, Tames indicó que la creación de juzgados de la niñez y la adolescencia permitiría terminar con vulneración de algunos derechos, efectuar un procesamiento idóneo de menores y deslindar los trámites administrativos y jurídicos de su labor.
Sostuvo que la iniciativa incluye algunas ?opciones? a la reclusión de adolescentes más vinculadas con trabajos de servicios a la comunidad, la libertad asistida con un orientador o limitación de compañías y la asistencia a diversos lugares.
"De esta manera, el adolescente, sin entrar a la cárcel, puede responsabilizarse de las acciones cometidas, ponerse en el lugar de la víctima y darse cuenta con un proceso educativo de que causó daño y sufrimiento a otra persona", dijo.
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