La Paz, 22 May (Erbol).- Eduardo Rózsa Flores, líder de la presunta célula terrorista en Bolivia, entrenaba a miembros de la Unión Juvenil Cruceñista, de Falange Socialista Boliviana, de algunas fraternidades y hasta universitarios, en un polígono del Río Grande, aseguró Ignacio Villa Vargas (“El Viejo”), que pasó de ser testigo clave a imputado.
De acuerdo al documento de la declaración informativa de “El Viejo” ante la Fiscalía de La Paz con fecha 21 de abril de 2009 y a la que tuvo acceso la Red Erbol; esas personas recibían entrenamiento militar y policial en el Polígono de Río Grande, entre Paila y Lorenzo del departamento de Santa Cruz.
“Cada grupo estaba conformado por siete a doce personas, que podían ser de Falange Socialista Boliviana de línea extrema, de la Unión Juvenil Cruceñita , de las fraternidades y de las universidades y otras personas, que tenían que ser valientes, demostrado que hayan intervenido en con conflictos del Plan 3000 y San Julián”, explicó Villa.
El declarante continuó: “Se dividían en varias fases, un grupo se preparaba para el uso de armas de fuego y combate urbano, en explosivos, en inteligencia y otros cinco peligros (personas) para inmolarse y matar a alguna autoridad”.
Indicó que el grupo de Rózsa era financiado por empresarios y aportes de COTAS, CREE, Saguapas y otras.
Presumió que durante ese tiempo de organización del grupo “mercenario”, que iba matar entre varias autoridades y personalidades al presidente Evo Morales, se habría invertido al menos 250.000 dólares.
Las armas de fuego compraban del mercado negro además de “policías y civiles, a quienes se les pagaba en efectivo. Las (armas) llevaban al campo ferial, al stand de COTAS”, señaló Villa.
Rózsa murió la madrugada del 16 de abril junto a otros dos presuntos terroristas internacionales en un operativo policial realizado en un céntrico hotel de la ciudad de Santa Cruz.
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