Presidenta estableció Estado de Excepción Constitucional en regiones del Maule y del Biobío:
Bachelet decreta primer Estado de Catástrofe desde terremoto de 1985
La medida implica restricciones a libertades y derechos, y apuntó a evitar un estallido social. Esto, ante el inicio de masivos saqueos en distintas partes del país. La Mandataria informó del aumento de muertos (711) y señaló que habría un número indeterminado de desaparecidos. Pérez Yoma y Vidal quedan a cargo de la crisis.
Pasadas las 14:00 horas de ayer, la Presidenta Michelle Bachelet firmó dos decretos inéditos desde el retorno a la democracia en 1990: las declaraciones de Estado de Catástrofe de las regiones del Maule y del Biobío.
La decisión buscó conjurar un escenario que con el paso de las horas fue convirtiéndose en el peor temor del Gobierno: un estallido social, marcado por saqueos y robos, a raíz de la destrucción y desabastecimiento que provocó en dichas zonas el terremoto del sábado.
El de Catástrofe es uno de los cuatro tipos de estados de excepción establecidos en la Carta Fundamental -junto al de Asamblea, de Sitio y de Emergencia-, en virtud de los cuales se afecta el normal ejercicio de los derechos y garantías establecidos en la Constitución.
En este caso, se restringen las libertades de locomoción y de reunión, la autoridad puede requisar bienes y limitar el derecho de propiedad.
A cargo del Maule fue designado el general Bosco Pesse, y del Biobío, su homólogo Guillermo Ramírez. Ambos se coordinarán con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, quien quedó a cargo del manejo de la crisis junto a su par de Defensa, Francisco Vidal.
Uno de los primeros anuncios realizados por los jefes militares fue decretar toque de queda en Concepción.
Una decisión de este tipo no había sido adoptada desde 1985, cuando el gobierno militar enfrentó el terremoto que afectó a la zona central del país.
La decisión, dicen fuentes del Ejecutivo, fue objeto de un intenso debate al interior del Gobierno, debido a su carga simbólica. Así, habría sido abordada por Bachelet en una reunión a primera hora con los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y más tarde con el comité de crisis en La Moneda.
Sin embargo, en el Gobierno reconocen que la situación en Concepción, la urbe más afectada con la tragedia, era insostenible. De este modo, aunque el diagnóstico de la tragedia empeoró -Bachelet informó de 711 (extraoficialmente se reconocían más de mil víctimas) y de una cantidad indeterminada de desaparecidos, más allá de la cifra oficial-, la decisión fue motivada por el complejo escenario de orden público.
Desde primera hora de ayer, la televisión comenzó a mostrar en directo a decenas de personas saqueando las bodegas de un supermercado y justificándose en la nula ayuda del Gobierno. La policía -se informaba en ese momento- estaba desbordada.
Poco antes, la alcaldesa de Concepción, Jacqueline van Rysselberghe, había advertido la posibilidad de una "revolución social". Un par de horas después, el Presidente electo, Sebastián Piñera, pidió decretar Estado de Catástrofe en las zonas más afectadas.
La inquietud de La Moneda creció al advertir que situaciones similares a la de Concepción -pero en menor escala- comenzaban a registrarse en la Región Metropolitana y del Maule.
En ese contexto, al hacer el anuncio -cerca de las 15:30 horas- en Palacio, Bachelet evitó profundizar en las características del Estado de Catástrofe, misión que dejó a los ministros Pérez Yoma y Vidal. Con todo, consultado sobre limitaciones a las garantías constitucionales, el jefe de Defensa se limitó a contestar que la autoridad militar estaba subordinada a la política.
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''El paso de las horas nos ha permitido demostrar que estamos
ante una catástrofe de magnitud impensada, que provocó daños que
van a requerir gigantescos esfuerzos mancomunados de todos los
sectores del país por un tiempo bastante importante".
MICHELLE BACHELET
PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA
Piñera: "Mi equipo de Gobierno ya empezó a trabajar. Es un desafío enorme"
"Mi equipo de Gobierno ya empezó a trabajar, no el 11 de marzo, está trabajando hoy día. Éste es un desafío enorme. Los ministros, subsecretarios y futuros intendentes ya están trabajando", afirmó ayer a primera hora el Presidente electo, Sebastián Piñera, en Talca.
Al igual que con la Presidenta Michelle Bachelet, los devastadores efectos del terremoto registrado la madrugada del sábado concentraron la agenda del Presidente electo, reavivando la soterrada polémica entre autoridades entrantes y salientes por el manejo de la crisis.
Piñera viajó a las regiones del Maule y Biobío -las más afectadas por el terremoto- junto a sus ministros de Interior, Vivienda y Salud, Rodrigo Hinzpeter, Magdalena Matte y Jaime Mañalich, respectivamente.
El recorrido incluyó Talca, Chillán, Concepción y Talcahuano, y el Presidente electo visitó hospitales y poblaciones, inspeccionó los daños de infraestructura y conversó con algunos de los afectados.
La principal tensión entre Piñera y La Moneda la gatilló la decisión del Gobierno de decretar zona de catástrofe en las dos regiones más complicadas. Y es que ya de regreso a Santiago -pasadas las 18 horas- el Mandatario electo, quien se desplazó en un helicóptero de Carabineros, señaló que se "alegraba" de que La Moneda "acogiera nuestra petición", aludiendo a que horas antes había pedido públicamente esa medida.
En todas sus intervenciones, Piñera reiteró que la prioridad de su mandato será la reconstrucción del país e incluso señaló que su equipo ya está trabajando en un plan bautizado como "Levantemos Chile".
En la noche, se reunió junto a Hinzpeter con Bachelet y Pérez Yoma, en la casa de la Presidenta. A la salida, destacó que "hemos actuado con un sentido de unidad nacional, de responsabilidad y de cooperación", y dijo que tendrá que "adecuar" su programa de gobierno a la actual situación.
Al cierre de esta edición, el Presidente electo sostenía una reunión de trabajo con su gabinete para continuar evaluando las medidas que tomará al asumir.
Cambio de mandoLa catástrofe obligó a restringir las actividades sólo a la ceremonia de traspaso prevista para el 11 de marzo. Así, se suspenderán varios de los actos masivos y eventos programados tanto por Michelle Bachelet como por Sebastián Piñera. |