EL CONCEJAL PRESENTÓ UNA APELACIÓN A LA ORDEN DE DETENCIÓN PREVENTIVA
Anoche, la joven habló con este diario
Sucre/CORREO DEL SUR
Viviana Herrera guardó durante 13 años uno de los secretos más terribles para una mujer: la violación sistemática en manos de su propio padre. Así lo denunció en La Paz, tras un intento fallido en la Capital, y es allí donde el caso ha cobrado notoriedad nacional al involucrar al ex Alcalde y ex Presidente del Concejo Municipal de Sucre, Fidel Herrera Ressini.
Viviana, que anoche concedió una entrevista a CORREO DEL SUR, volvió a Sucre después de asistir a la audiencia de medidas cautelares en la que un juez de La Paz ordenó la detención preventiva de Fidel Herrera en la cárcel San Roque. Con la voz quebrada y rompiendo en llanto, asegura que luchará por su dignidad hasta que se le haga justicia, aun a pesar de las amenazas y del rechazo que ha encontrado en algunos sectores de la sociedad por hacer pública su denuncia, asegura.
Consultada sobre el argumento empleado por su padre para descalificar sus denuncias, sobre una supuesta persecución política del Gobierno, Viviana no duda al afirmar que “es una mariconada el querer hacer ver esto político (…) No estoy pidiendo dinero, no tengo ningún interés político, no tengo nada que ver con el MAS, yo no tengo nada que ver políticamente con ningún partido”. Pero sí ha acudido a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados y al Centro de Desarrollo Integral de la Mujer (CEDIM) de La Paz debido a que su denuncia no fue debidamente recibida en la Fiscalía de Chuquisaca.
Viviana tiene 27 años. No los 24 ni los 20 consignados en distintas agencias noticiosas. Criada por sus abuelos maternos, conoció a su padre a los 12, y afirma que dos años más tarde, a los 14, empezó a ser víctima de sistemáticas violaciones en manos de quien funge todavía como edil. Poco ha hablado de su hijo de cuatro años, y de sus abuelos, de 80 y 76 años, quebrados física y emocionalmente desde que rompió su silencio.
LA DENUNCIA
El 19 de septiembre de 2009, Viviana llegó hasta la Fiscalía de Distrito de Chuquisaca acompañada de su tía Carmela, para denunciar la última agresión. Con su decisión, su familia se enteró de lo que había callado durante 13 años, según su testimonio. Empero, el fiscal de turno, tras conocer el nombre del acusado, intentó persuadirla diciéndole —según afirma Viviana— que su padre era “una persona influyente (y) poderosa” frente a la cual perdería su prestigio y dignidad. “Fueron esas las palabras textuales del doctor Mendoza; mi tía Mela es testigo”, remarca, tal vez pensando en el desmentido que hizo Oscar Mendoza más tarde, cuando la denuncia se hizo pública.
Viviana dice haber callado durante su adolescencia debido a que temía que no le creyeran, pero además sostiene que recibió golpes y amenazas de parte de su agresor. Después, tras conocer al padre de su hijo, decidió callar con la ilusión de formar la familia que no había tenido. “Lamentablemente, era solamente una ilusión que nunca podía hacerse realidad porque durante ese tiempo, también sufrí todavía violaciones. Él dejó de abusar de mí cuando yo ya estaba casi completamente alejada de él. Nació mi hijo; entonces, con el nacimiento de mi hijo, ya hubo una separación casi completa”, recuerda.
¿Qué pasó después? “Hubo una oportunidad en que se disculpó. Hubo una oportunidad en que él dijo que ya no pasaría esto porque estaba completamente enamorado de la esposa de mi hermano, que es Carola. Con esa confianza, creyéndole a él que realmente era cierto de que ya no me haría daño, con esa seguridad, fue que también me animé a irme a vivir a la casa de él, porque él no vive en la Emilio Mendizabal. Ustedes, como medios de comunicación saben dónde es su domicilio, es en la calle Audiencia, con su pareja, que es la señora Carola, y la casa estaba desocupada, fue por eso que yo me animé…No me imaginé que iba a suceder esto nuevamente”, añade.
Tras la última agresión, producida la mañana del 19 de septiembre, según la denuncia, Viviana advirtió a su padre que no callaría más: “El día que él abusó por última vez de mí, le dije ‘esto no se queda así’. Ya estoy en otra etapa de mi vida y yo creo que él no pensó jamás que realmente iba a denunciarlo. Me he arriesgado y me estoy arriesgando a todo, inclusive a ser señalada, mal vista por la gente (…) Mi hijo es la parte principal y fundamental para mí porque es él quien me dio la fuerza para animarme, enfrentar todo esto”.
Sin un examen forense el día de la denuncia y con años de silencio, es la palabra de Viviana contra la de su padre, pero ésta asegura que hay cómplices del calvario que vivió. “¿Testigos de la violación? Hay cómplices, que es el doctor Erick Chumacero, ginecólogo de confianza de él, y la señora Encarnación Herrera, que es hermana de él, son cómplices. A mí me cuesta hablar, pero qué voy a hacer, ya he dado la cara, ya estoy diciendo mi verdad y tengo que decirla completa… He estado embarazada de este señor en dos oportunidades y él me ha hecho abortar con el mismo ginecólogo, que es el doctor Erick Chumacero, y en una segunda oportunidad, uno de los abortos se realizó en la casa de la señora Encarnación Herrera. Y ella ayudó con el aborto al doctor Erick Chumacero, son cómplices. Son personas que sé que difícilmente van a aceptar, pero son cómplices…”, dice en medio de llanto.
Asegura además que el peritaje psicológico —el mismo al que su padre no quiso someterse— confirma el abuso. Sostiene también que desde que empezaron las violaciones, cuando era adolescente, comenzó a sufrir crisis nerviosas y ataques de epilepsia, algo que también será sujeto de exámenes más adelante.
Añade lo que dijo en programas televisivos nacionales. Si su padre fuera inocente, no habría amenazado a la fiscal, tal como ésta declaró el año pasado. Tampoco habría buscado contacto con ella y sus familiares, y menos habría hecho un depósito de 70.000 bolivianos en su cuenta bancaria, afirma.
“Voy a estar aquí hasta que culmine el juicio; una vez salga el juicio, se lo castigue a este hombre, yo me voy a otra ciudad a rehacer mi vida, porque aquí lamentablemente la sociedad es discriminatoria, no disimulan; entonces tengo derecho a rehacer y tener nuevas ilusiones en otra parte, donde me acojan bien”, concluye al pedir a las mujeres víctimas de violación que no callen.
TRATAMIENTO INFORMATIVO
Viviana también se quejó del tratamiento informativo de su caso en algunos medios de comunicación. Precisó que el radialista Hilton Taboada habría hecho insinuaciones que ponen en duda su reputación y que de continuar así, defendería su honra en la justicia. El comentario lo habría hecho luego de dar lectura a una extensa nota periodística que atribuyó a una agencia de noticias y luego de una entrevista a familiares de Fidel Herrera.
El radialista y propietario de la emisora, Antena 2000, consultado por la noche, negó haber difamado al aire a Viviana Herrera y sostuvo que si la joven procediera con una demanda tendrá que demostrar la supuesta calumnia.
HERMANOS DE FIDEL SALEN EN SU DEFENSA
Mientras el concejal Fidel Herrera espera, en La Paz, el resultado de la apelación que planteó por el dictamen judicial de su detención preventiva tras la denuncia de supuesta violación contra su hija, ayer las reacciones no se dejaron esperar en Sucre.
Uno de los hermanos del concejal, Miguel Herrera, se pronunció ayer respecto al momento que atraviesa su hermano Fidel. Dijo que la familia Herrera se siente muy dolida por lo ocurrido en los últimos días y aseguró que su hermano es inocente. Dijo que apoyará a su hermano en todo momento. “Yo te creo, hermano”, expresó, en medio de lágrimas. Anoche, en un medio televisivo, criticó que Viviana Herrera se haya atrevido a ofender a sus hermanas. “Esperemos la justicia divina, sólo Dios sabrá”, concluyó.
También la otra hermana, Encarnación, salió a los medios para descalificar la denuncia y habló de móviles políticos detrás de la acusación contra su hermano. Dijo que Viviana había anunciado que hundiría a su padre y ahora lo está logrando; la llamó a la cordura.
“No es lo que dice Viviana, es una persecución política que le hacen a mi hermano. Ya lo han destruido, ahora quieren meterle a la cárcel”, dijo al revelar una citación de la Fiscalía en la que a varios parientes y allegados a Fidel les pidieron testificar sobre los supuestos hechos.
“No hay prueba, tiene que haber prueba del doctor forense, debe haber. Por qué nos ofende a la familia”, se preguntó.
Este periódico intentó contactar anoche, sin éxito, a Encarnación Herrera, para consultarle su versión sobre la denuncia vertida por su sobrina en torno a los supuestos abortos.
En pasadas horas, desde Régimen Penitenciario manifestaron que si Herrera es trasladado hasta el penal San Roque por orden judicial, no tendrá privilegios.
La jornada de ayer, los campesinos se pronunciaron en contra de Fidel Herrera.
DEL PODER A LA CAÍDA
Fidel Herrera Ressini es un político de larga trayectoria en Chuquisaca. Empezó en la actividad deportiva y fue destacado karatista, mérito que le valió el título de Campeón Nacional de Karate; sobresalió también como dirigente deportivo hasta llegar a ser Presidente de la Asamblea Departamental del Deporte.
En la vida política fue formador de cuadros cuando se desempeñó como funcionario del Instituto Politécnico Tomás Katari hasta llegar a ser su Director.
Nació a la vida política partidaria con el Movimiento Bolivia Libre (MBL); se presentó a las elecciones municipales de diciembre de 1999 en las que los “trigo limpio” obtuvieron dos concejales y, por acuerdo político, Herrera fue ungido alcalde en enero de 2000.
Se desempeñó como alcalde por tres años, y en enero de 2003, Aydeé Nava le sucedió en el cargo.
Para las elecciones municipales de diciembre de 2004, Fidel Herrera creó su propia agrupación, Movimiento Poder Ciudadano (MPC), y tras obtener un tercer lugar, se alió a su ex partido, el MBL, ungiendo a Aydeé Nava como Alcaldesa y conservando para él la presidencia del Concejo Municipal, cargo que dejó en enero de 2009 a raíz de otro acuerdo político.
Mucho antes de la denuncia hecha por su hija, en los corrillos de la Alcaldía mucho se ha dicho y hablado sobre la vida íntima de Herrera. De hecho, durante las últimas elecciones prefecturales, en las paredes de la ciudad aparecieron pegados carteles anónimos en su contra.
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