Alerta: Algunos sectores de Pampahasi Bajo Central, Las Dalias de Villa Salomé, Kupini, Valle de las Flores y Bella Vista son terrenos geodinámicos, es decir, con movimiento de tierras. Por eso, la Alcaldía de La Paz notificó a unos 30 vecinos para que abandonen sus casas. Ellos señalan que no tienen a dónde ir y se quedan pese al riesgo que amenaza a sus vidas.
Unas 30 familias de Pampahasi Bajo Central, Las Dalias en Villa Salomé, Kupini, Valle de las Flores (en el macrodistrito San Antonio) y Bella Vista (en la zona Sur) deben abandonar sus viviendas, porque están en zonas de riesgo identificadas por la Alcaldía. La comuna envió sendos memorandos para el desalojo, pero los afectados se resisten a marcharse con el argumento de que no tienen “a dónde ir”.
Vladimir Toro, oficial mayor Técnico de la Alcaldía de La Paz, explicó ayer a La Prensa que esos sectores son “geodinámicos” porque son terrenos que tienen sobrepeso, aguas subterráneas y peligro de deslizamiento, sobre todo en la época de lluvias.
“Si esas familias no abandonan sus casas —dijo la autoridad—, entonces el riesgo es de ellos. La Alcaldía no puede hacer nada porque es propiedad privada”.
El Oficial Mayor Técnico puso como ejemplo que en Valle de las Flores se informó recientemente a los vecinos del peligro que corren sus vidas si continúan allí.
Incluso, la Alcaldía paceña les ofreció unos terrenos para trasladarse, pero ellos decidieron volver a sus casas ubicadas sobre pisos proclives a deslizamientos.
En la urbanización Pampahasi Bajo Central son siete las familias que fueron notificadas por la Alcaldía paceña desde 1995. Pero éstas se niegan a marcharse.
“La última notificación que recibí fue en octubre del año pasado”, admitió Julio Silvestre, vecino de la avenida Circunvalación Nº 2.
“Es verdad, las autoridades nos notifican desde hace 15 años para que abandonemos el lugar, pero no vamos a hacerlo porque no tenemos a dónde ir”.
Silvestre argumentó que trabaja como albañil y que sólo consigue ocupaciones eventuales. “Dígame, quién me va a devolver el terreno que perderé”.
Las siete viviendas están ubicadas al borde de una quebrada.
“Hace cinco años se produjo una rajadura en el suelo que provocó el hundimiento del terreno, las paredes de muchas casas se cayeron”, narró Santiago Titirico, vecino del sector, quien tiene un taller de pintura frente a la casa de Julio Silvestre.
Titirico mostró a La Prensa las fisuras en las paredes y en el suelo del sector. Son unas 60 familias cuyas casas están ubicadas en zona de peligro, según la Subalcaldía de San Antonio.
Si esas siete casas se derrumban, afectarán a decenas de hogares ubicados metros abajo, en la zona Valle de las Flores. Allí, un sector también posee notificación para que las familias se marchen de sus viviendas.
A 20 minutos, bajando por un camino de tierra se llega hasta la casa del mecánico Marcelino Samo, ubicada en la avenida Armando Escóbar Uría Nº 119, zona Kupini.
La madrugada del 28 de febrero de 2009, una vivienda ubicada en una pendiente, arriba de su casa, se derrumbó y afectó una de sus habitaciones.
La Subalcaldía le notificó, un día antes, para que abandone su vivienda ya que se encontraba en riesgo. Se fue del lugar, por eso salvó su vida y la de los suyos. Pero a los pocos días volvió porque no tenía a dónde ir.
“Sé que mi casa y la vida de mi familia están en riesgo, pero qué puedo hacer, no tengo a dónde ir, entiéndame por favor”, dijo con cierto nerviosismo.
En la urbanización Las Dalias de Villa Salomé, dos vecinos volvieron a vivir en la zona deslizada el año pasado pese a que fueron notificados en octubre para abandonar sus inmuebles.
“Me fui con mi esposa y mis hijos, pero volvimos en diciembre, éste es el único lugar que tenemos para vivir”, aseguró Franklin Apaza. Su casa la habilitó como una bodega y se gana la vida vendiendo dulces, abarrotes, refrescos y pan.
En la zona existe luz eléctrica y teléfono, pero no agua potable, ni alcantarillado, porque los vecinos prefieren no utilizar esos servicios.
El 7 de octubre de 2009, 14 viviendas se desplomaron debido a un deslizamiento que afectó cinco calles de la zona.
Esas familias fueron reubicadas en diez carpas instaladas en una cancha deportiva del sector. Pero éstas quieren volver a Villa Salomé a reconstruir sus casas.
“Acá hay ratones y a veces nos falta agua potable y tenemos que utilizar agua sucia para el aseo”, se quejó Teresa Blanco, quien perdió su vivienda en el deslizamiento.
La Prensa reveló el 25 de febrero de 2009 que 15 viviendas presentaban rajaduras en paredes y pisos en Bella Vista, en la zona Sur.
El problema en ese lugar continúa en la actualidad debido a la presencia de aguas subterráneas que provocan el desplazamiento de una masa de tierra que amenaza con sepultar el sector.
Esas 15 familias tienen notificación para dejar la zona, pero no lo hacen hasta la fecha, pese a que persiste el riesgo de un probable desmoronamiento de todo el sector.
En Kupini, un hombre retornó a su casa pese al derrumbe de 2009.
Dos familias de Las Dalias volvieron a vivir a la zona del derrumbe.
Ediles actualizan el mapa de riesgos
A través de fotografías aéreas, estudios de suelo e investigaciones, la Alcaldía de La Paz actualiza el mapa de riesgos de la ciudad.
Así lo confirmó a La Prensa Vladimir Toro, oficial mayor Técnico de la comuna de La Paz. La autoridad prefirió no dar más detalles de ese mapa para evitar susceptibilidades en la población.
“Si decimos que San Antonio es una zona de riesgo, vamos a generalizar y asustar a toda la población. Es un tema sensible, hay que tener cuidado con los datos”.
El documento que realiza la Alcaldía paceña está definido por calles y zonas específicas, con número de viviendas. El primer mapa edil fue publicado en 2003 y actualizado en 2007. El último trabajo será culminado en estos días.
Los problemas
En Kupini, la madrugada del 28 de febrero hubo un deslizamiento y se cayó una vivienda. Ocurrió en la avenida Escóbar Uría.
La casa se desplomó sobre la vivienda de Marcelino Samo, quien se marchó del lugar, pero decidió volver. Está notificado.
Siete familias de Pampahasi, sector Bajo Central, se rehúsan a abandonar la zona desde hace 15 años.
Allí hay fisuras en las casas y el piso. Es una zona geodinámica proclive a deslizamientos, según la Alcaldía de La Paz.
En Las Dalias, el 7 de octubre de 2009 se derrumbaron 14 casas y los damnificados fueron reubicados en carpas.
Dos familias que fueron notificadas para irse volvieron en diciembre porque tienen un negocio de abarrotes del que viven.
En Bella Vista, el 25 de febrero de 2009, 15 casas sufrieron rajaduras. Los vecinos fueron notificados, pero no se fueron.
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