Por: Jackeline Rojas Heredia
Luego de la interpretación a viva voz del himno nacional hecha por estudiantes uniformados, ayer se dio a conocer la noticia de que Edilfrido Flores, de 12 años, ganó el concurso de Arte Internacional en Escuelas que se realiza cada año en Inglaterra. El resultado le permite a Edilfrido viajar a Londres representando a Bolivia y exponer su pintura en el museo Tate Modern de esa ciudad inglesa, junto a las obras de otros 14 niños de diferentes países que fueron igualmente premiados.
Edilfrido, hijo de una familia humilde, estudia el séptimo curso de primaria en la escuela San Antonio de Pucara de la ciudad de Cochabamba. Fue precisamente en la hora cívica de ese establecimiento donde administrativos de la empresa Unilever, junto al plantel docente, dieron a conocer la noticia.
La obra de Edilfrido se clasificó entre las tres más representativas que fueron enviadas a Londres por la empresa Unilever. Una vez en Inglaterra, un jurado de expertos en arte eligió la obra del niño boliviano entre las cientos de obras que participan todos los años representando a 48 países. Es así que Edilfrido está entre los 15 niños que expondrán su trabajo en el museo de arte Tate Modern del 1 al 13 de abril.
Los otros ganadores proceden de China, Japón, Korea, Portugal Rusia, Pakistán, España, Turquía, Ucrania, Reino Unido, Brasil y Colombia.
El evento corresponde a la gestión 2008, año en que por primera vez participó Bolivia y además se integró con Edilfrido entre los países premiados.
"La Cancha" es el título de la obra pintada a témpera por el pequeño artista cochabambino dentro de la serie "Espacios y Lugares".
La obra, como su autor explica, es el espacio donde él se desenvuelve a diario junto a su madre, quien es comerciante en el lugar. Es también el espacio desde donde Edilfrido se comunica con su padre ausente por su trabajo en España, donde emigró para dar a su hijo un mejor futuro.
Haber logrado ganar el concurso y ser oficialmente el representante boliviano le da al niño la esperanza de volver a ver a su papá. "Yo quiero que él regrese pronto, que vea lo bien que estoy, que ya no se preocupe porque todo aquí es mejor", dijo el niño con los ojos brillantes y sin dejar de sonreír.
Edilfrido cuenta que a través del celular su papá puede ver el lugar en el que él se encuentra, por eso, es la "Cancha", el espacio más importante en su vida. De la misma manera observa a su padre a través del celular. "Él dice que en España todo es muy limpio a mí me gustaría visitarlo, en La Cancha todo es sucio, pero yo le envío fotos para que él ubique el lugar donde estoy y venga a buscarme, así también si yo voy, lo podré encontrar", sueña y planea el pequeño.
El niño junto a otros estudiantes de la misma escuela recibieron seis meses atrás instrucciones básicas de pintura a cargo de Vivi Weise, destacada artista plástica. Este curso de arte fue financiado por Unilever como una forma de incentivar la creatividad y la expresión en los niños.
Edilfrido recibió ayer de manos del gerente general de Unilever-Bolivia un pasaje simbólico y gigante con su nombre impreso. El pasaje informa también el día de la salida del vuelo (30 de febrero), y la hora (11:00 de la mañana).
El artista será acompañado por Mónica Corso, gerente de Recursos Humanos de la empresa y por su madre María Veizaga.
El plantel educativo del colegio encabezado por Lidia Alba, la directora, los padres de familia y los estudiantes en general celebraron la noticia con danzas y coplas carnavaleras en agradecimiento a Unilever.
Proyecto social
El proyecto de arte internacional se inició el año 2001 con apoyo de la empresa Unilever y en coordinación con la galería de arte Tate Modern de Inglaterra. A partir de entonces a la fecha, más de 135 mil niños de 48 países han participado de la convocatoria cuyo objetivo es premiar e impulsar el talento de menores de bajos recursos. En nuestro país, el impulso fue dado por Felipe Holmann, actual gerente general de Unilever-Bolivia. La premiación sorprendió también a Holmann, quien dijo que por ser la primera vez que el país participaba de un concurso internacional, no se esperaba un triunfo tan grande como el del niño Edilfrido. Unilever premió a los otros participantes de la misma escuela otorgándoles bicicletas.
El proyecto de arte se incluye dentro del programa de responsabilidad social que tiene la empresa. Este programa cuenta a la vez, con tres pilares: Nutrición, Medio Ambiente y Educación. La escuela San Antonio, una de las más humildes de Cochabamba, fue también incluida en el proyecto “Ancha Sumaj”, que consiste en becar la excelencia académica de menores de bajos recursos y garantizar su formación profesional en una Universidad privada.
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