Presidente fue posesionado como el Guía espiritual de Bolivia en ceremonia tradicional e histórica

21 de enero de 2010
Fuente: ABI
 

La posesón tradicional del presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, fue acompañda por decenas de miles de personas en la milenaria población de Tiawanaku (Foto: ABI)

Tiawanaku, BOLIVIA 21 ene (ABI).- Con una puntualidad inglesa, el presidente Evo Morales Ayma, llegó a esta población ubicada a 71 kilómetros de La Paz y en pleno altiplano boliviano para participar en la ceremonia de posesión presidencial en la que los pueblos indígenas renovarán su mandato como líder y guía espiritual de Bolivia.

Morales llegó a Tiawanaku a las 11.00 horas (15.00 gmt) a bordo de un helicóptero e inmediatamente fue recibido por las autoridades de protocolo y una unidad del regimiento escolta Presidencial Colorados de Bolivia, al que pasó revista al son de la banda militar.

Vestido con un traje de alpaca de color oscuro y con unas zapatillas deportivas, el Jefe de Estado se reunió posteriormente con el vicepresidente Alvaro García Linera. A su paso los pueblos indígenas gritaban Jallalla en aymara que significa arriba para darles fuerzas y energía.

Ambos fueron recibidos por los amautas, o sabios aymaras.

Morales fue trasladado por la comitiva de sacerdotes y sabios indígenas a la pirámide de Akapana, donde se encontraban los dirigentes de la comunidad aymara que portaban banderas bolivianas y la multicolor wiphala.

A su paso resonaban los pututus hechos de los cuernos de los cuernos de toros y vacas, que se han convertido a lo largo de centenas de años como medios de comunicación de los pueblos andinos para agruparse.

En Akapana los amautas y yatiris aymaras realizaron una ceremonia privada de limpia de energía al presidente Morales, quien fue vestido con un traje blanco con vivos verticales negros, junto al Unku, o gorra de cuatro puntas, y una chuspa, o morral, de los mismos colores.

En las afueras se encontraban representantes de los pueblos indígenas de diferentes partes del mundo, entre ellos la ex premio nobel de La Paz, la guatemalteca Rigoberta Menchú.

A su salida y paso hacia otros puntos cardinales de Akapana el Jefe de Estado fue rociado por los pobladores indígenas en forma permanente con flores blancas, como signos de alegría.

Al subir a la parte superior de Akapana, símbolo del imperio andino, construida con graderías de piedras que tienen miles de años, fue acompañado por una anciana indígena de más de 90 años, signo de experiencia y sabiduría, cuyo nombre es Nicolasa Choque Santalla.

La anciana fue la guía que tomó al Presidente de la mano como si fuera un niño para llevarlo por el camino.

El recorrido se cumplió por los cuatro puntos cardinales de la pirámide para ofrendar a los achachilas, o nevados protectores que circundan la zona.

La anciana entregó al Presidente a los amautas y yatiris, sabios y sacerdotes indígenas conformados por cuatro hombres y cuatro mujeres, que lo esperaron con una ofrenda de agua para una limpieza de energía negativa.

Posteriormente el Jefe de Estado fue trasladado a un lugar donde se sometió a otra limpia en una ceremonia de fuego que alimentaba una mesa blanca de oración con sahumerio e incienso en homenaje a la Pachamama o Madre Tierra. Otro sacerdote le entregó flores blancas y palmas.

Los sabios y sacerdotes aymaras invocaron protección a los cuatro puntos cardinales para el Jefe de Estado a fin de que sea poseedor de orientación y sabiduría para dirigir la nación los próximos cinco años.

Los amautas o sabios hicieron permanentes llamados a los dioses andinos para la unidad y justicia en Bolivia y el comportamiento de las personas que se encarguen de la conducción del gobierno a fin de que nunca caigan en la corrupción ni en la mentira.

En la parte oeste de la pirámide, los sacerdotes realizaron otra ofrenda al sol, o dios Inti, y al viento y a los nevados que son los protectores de la nación.

Los sacerdotes llevaban ramos de flores para limpiar de energía negativa al Presidente y prepararlo para que lleve adelante un buen gobierno.

El sacerdote que presidió la ceremonia pidió a la Pachamama y al Tata Inti un buen vivir para todos los ciudadanos. Durante toda la ceremonia no dejaron de sonar los pututus.

El presidente avanzó por los cuatro puntos cardinales en la ceremonia de ofrenda para pedir a los dioses andinos sabiduría, unidad y experiencia que le permitan solucionar los problemas y trabajar por todos y que no hayan sufrimientos.

Morales descendió la pirámide de Akapana para trasladarse al templete subterráneo de Kalasasaya llevado de la mano por la anciana y acompañado por cuatro hombres y cuatro mujeres, amautas y sacerdotes andinos. Estaban presentes también chamanes o sacerdotes de los pueblos indígenas de la amazonia.

Una vez posesionado como Guía Espiritual se le acercaron una niña y un niño para entregarle mensajes y símbolos de esperanza y prosperidad.

La ceremonia concluyó después de una hora y 10 minutos con la entonación del himno nacional con el ondear de banderas de Bolivia y la indígena Wiphala.

Acl ABI

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