El senador opositor Paulo Bravo suma un tercer “sobreviviente” de septiembre
El Gobierno estudiará el tema y “oportunamente” dará a conocer una posición oficial sobre el caso.
La red televisiva PAT presentó ayer a dos personas que aseguran ser Vicente Rocha Suárez y Luis Eduardo Zabala, quienes figuran como fallecidos en el informe de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) relativo a los enfrentamientos registrados entre el 11 y el 14 de septiembre de 2008 en el departamento de Pando.
Entrevistado por La Prensa, el senador Paulo Bravo, de Poder Democrático y Social (Podemos), aseguró que no solamente son esas dos personas quienes viven, sino que a ellas debe sumarse Néstor da Silva Rivero.
En el documento elaborado bajo la dirección del argentino Rodolfo Mattarollo se da por muerto a Luis Eduardo Zabala, pues se adjunta un certificado de defunción suyo expedido por el Centro de Salud San Martín de Porres, mientras que se hace constar la muerte de Vicente Rocha sobre la base de lo anotado en la página 158 del cuaderno de denuncias y querellas de la causa.
Da Silva figuró en una primera nómina presentada por la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Pando y la Federación Departamental de Mujeres Campesinas de Pando Bartolina Sisa, el 20 de septiembre pasado, en la que aparecieron 20 nombres, 24 heridos y se denunciaba la desaparición de 106 personas.
Bravo anunció que hoy los tres supuestos fallecidos serán presentados en una conferencia de prensa ante los periodistas provenientes de otras partes del país que llegaron a Cobija para informar de los cierres de las campañas proselitistas del referéndum programado para este domingo.
Sin embargo, los dos entrevistados por la mencionada red televisiva no presentaron documentos de identidad o elementos que prueben que se trata de las personas que dicen ser.
El senador opositor explicó que había formulado esta declaración “hace tres meses”, pero “aquí en Pando, los periodistas están totalmente amedrentados y lo que dije quedó registrado y guardado en una grabadora, pero debieron llegar comunicadores de otros distritos para que el tema tenga repercusión”.
PAT informó que estas personas se encuentran atemorizadas y se ocultan, pues tienen miedo de ser victimadas para que se confirme la afirmación del mencionado informe del organismo internacional.
Zabala se encuentra refugiado en Brasilea y visita eventualmente Cobija.
Da Silva reside en la comunidad de Villa Rojas, en el municipio de Porvenir, de acuerdo con lo afirmado por Bravo, aunque se presenta periódicamente en la capital departamental, por cuyas calles circula libremente.
Rocha vive en una comunidad alejada del municipio de Filadelfia, de donde sale en contadas ocasiones, pues se siente profundamente aterrorizado por esta causa.
En declaraciones públicas, Zabala, quien pidió a la enviada de PAT no revelar la localización exacta de su residencia actual, aseguró que no participó en los enfrentamientos de septiembre y que a través de un amigo suyo supo que se encontraba en la lista de personas que perdieron la vida en aquellos hechos de sangre.
El senador Bravo añadió que “no sólo esta parte del informe es falsa, sino que hay otros puntos que podemos refutar y lo haremos en su debido momento”.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti, calificó a este asunto como “de mucha seriedad”, por lo que se lo analizará “con detenimiento y profundidad y oportunamente daremos a conocer una posición oficial del Gobierno. Mientras tanto, preferimos no emitir opiniones sobre el particular”.
El organismo internacional defiende su trabajo
La sorpresiva reaparición de Luis Eduardo Zabala y Vicente Rocha Suárez tomó por sorpresa a una misión de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que llegó este miércoles al país para participar como observadora del referéndum constitucional, pero sus integrantes afirmaron de todas maneras que el informe final de los comisionados está concluido y la investigación no pudo haberse equivocado.
El coordinador del grupo, Luciano Pulli, aseguró que “el informe no puede haberse equivocado, fue un trabajo metodológico, hecho en bastantes semanas, se recorrió los lugares, se estuvo en La Paz en Pando y Sucre, nos reunimos con Leopoldo Fernández, que sigue detenido, y en definitiva se cumplió las labores que la comisión se dio en su memento determinado. El texto final ya fue terminado y entregado oportunamente”.
En opinión del enviado internacional, la responsabilidad del organismo está cerrada y aprobada por el presidente Evo Morales y todos los miembros de Unasur. “Nos basamos, para verificar las muertes, en múltiples fuentes, declaraciones, en terrenos, documentales, periciales, Ministerio Público, etcétera. Fue un trabajo muy completo, si hay errores, habrá que constatarlos y la instancia correspondiente tendrá que solicitar la modificación”.
El Comisionado de la Unasur refirió que la delegación trabaja ahora sobre otro tema y que, si hay la necesidad de rectificar el informe, el Gobierno boliviano deberá formular la solicitud correspondiente.
“No estamos en condiciones de aclararlas públicamente y menos en el Senado, porque hemos venido a ver un tema diferente. El informe siempre puede ser perfeccionado, pero desconozco en qué términos pueda hacerse, tiene que haber una petición específica al respecto”.
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